¡Comparte en tus redes sociales!

Los usuarios no intercambian dinero, lo que ofrecen es sexo a cambio de internet, pantallas de plasma, botellas de whisky y más…

 Mariana no es una prostituta. No tiene sexo a cambio de dinero y no se para en una esquina de la ciudad a recibir clientes en la noche. Aún así, Mariana intercambió media hora de sexo por internet gratis. Y es que en su trabajo actual no gana lo suficiente para tener las cosas que quiere: una mesa de mármol, botellas de whisky, una lavadora o el servicio básico número uno de nuestra generación: internet. Tampoco es que le disguste el sexo, sobre todo si puede elegir con quién. Bienvenidos al trueque del sexo.




En ocasiones los avances en la tecnología nos llevan a regresar a los básicos. Nuestra civilización caminó siglos sin una moneda. En algún momento se pensó que la moneda vendría a facilitar las transacciones. Hoy hemos avanzado a un punto donde la moneda nos vuelve a estorbar, especialmente si se trata de transacciones ilegales.

El narco, desde hace al menos una década, comenzó a utilizar tarjetas de regalo de tiendas como Walmart o Best Buy para lavar dinero. La Deep Web vende artículos robados, tarjetas de crédito y hasta asesinos a sueldo ofrecen sus servicios a cambio de bitcoins, una moneda virtual. Pero, ¿cómo simplificar las cosas aún más? Con el trueque, la antigua acción de intercambiar objetos o servicios por otros objetos o servicios. Así se elimina cualquier intento de rastreo.

México regresa a los básicos. La prostitución, el oficio más antiguo del planeta, se ha encontrado con la economía más antigua del planeta: el trueque.

El lugar más directo para intercambiar sexo por artículos o servicios es Facebook. Un grupo cerrado creado apenas hace un par de años bajo el nombre “DF Trueque x sexo” mantiene hasta hoy 118 miembros.

El grupo, administrado por un regiomontano de nombre Alan, se especializa en el intercambio de sexo por objetos o servicios para mayores de edad.

En la descripción se lee: “NO DINERO …… cosas o servicios por sexo. Quien ofrezca dinero a cambio pues se va. Todo con respeto y buena onda. No molestar, cada miembro decide si acepta y le conviene el trueque. No acoso inbox! Quien lo haga se expulsa y bloquea del grupo. No menores de 18 años. Quien no sea serio o quede mal con su trueque reportarlo a algún administrador”.

 

Mariana, una chica de 26 años que ha amueblado su departamento con artículos que ha conseguido a cambio de sexo, desde la cama, hasta el WIFI al que está conectada mientras me escribe, el cual fue hackeado a un vecino por un buen samaritano que le cobró media hora de sexo.

No me considero prostituta, yo no cobro, a mí me regalan cosas por acostarme con quien yo elija”, me escribió escuetamente Mariana. Además me contó que hace un par de meses encontró a un joven que ofrecía “claves wifi y wpa a cambio de sexo”.

Mi interacción con el grupo no llegó lejos, uno de sus miembros encontró que mi perfil era falso y decidieron bloquearme del grupo en apenas tres días. Sin embargo fueron más que suficientes para ver el clasificado de los otros 117 miembros, en su mayoría hombres.

Mientras el trueque por sexo puede sonar divertido en una plática de sobremesa, en la realidad tiene un bajón: la mayoría de las personas que practican el sexo recompensado están en una situación de vulnerabilidad. Hay mujeres en situación de extrema pobreza que lo hacen por servicios básicos, alimentos o drogas.

 

Una mujer relata: “… otro es el temor a quedarte sin nada en ese momento, el saber que las fuentes de empleo no son muchas, ni muy buenas, y las pocas que tienes a veces las tienes que aceptar entre comillas o ingratamente así [es decir, aceptando una práctica de Sexo Recompensado]…”

La línea entre el sexo recompensado como un acto no coercitivo y lo contrario es delgada.

Internarme al mundo del trueque por sexo me ha dejado con más preguntas que respuestas. Coger por dinero, coger por wifi, coger por comida, coger por amor. ¿No son hoy todas necesidades básicas?

“El internet cuesta mínimo 500 pesos por mes, este chavo me hackeó una clave para jalar internet de un vecino a cambio de un acostón, la mejor inversión que he hecho en mi vida”, me dijo Mariana.




(Visited 550 times, 1 visits today)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *